Lunes 3 de febrero de 2003

Héctor Pavez, el músico e investigador que revitalizó la escena de las expresiones folclóricas, y Anaís Pavez (su hermana), ofrecerán un recital denominado Voces del Pueblo, Jara, Pavez y Alarcón, con las canciones menos editadas de estos tres artistas. La convocatoria es para el 8 de febrero en el Auditórium Pedro Aguirre Cerda (Curicó 564, esquina con San Isidro).
 

“Elegí el repertorio de Víctor Jara, Héctor Pavez y Rolando Alarcón porque son grandes músicos, denunciantes de la injusticia y de los momentos dolorosos que ha vivido Chile. Ellos, en sus versos, cantaron con valentía y presencia estas cuestiones”, explica el cantor.

Héctor Pavez Pizarro sigue la huella de sus padres, Gabriela Pizarro y Héctor Pavez, dos grades folcloristas del país. Aprendió de ellos a compartir en terreno con la gente para conocer las diversas formas de pensar, de hablar y de ser que pueblan el país, y recién después de impregnarse del ambiente, empieza a crear.

Su primer registro fue "Navidad Campesina”. Luego, integró el conjunto Millaray.

En 1980 realizó el primer viaje de investigación a la isla de Chiloé, bajo la asesoría de Gabriela Pizarro, comenzando ese año la carrera como solista y con posterioridad estudió investigación musical en la Facultad
de Música de la Universidad de Chile.

A la fecha cuenta con las grabaciones: “Canto chilote” (1989), “Cuecas regionales”, “Norte Grande”, “Valparaíso”, “Songs & dances from Chile” (grabado en Inglaterra para el sello internacional de música étnica y folklórica del mundo ARC Music, durante una gira artística por Europa realizada en 1997), “Cantares y danzares de Chile” y “Cantos de ayer y hoy”.

Sin duda que Pavez Pizarro es un especialista en la música centrina, nortina, y sureña de Chile, pero en particular domina el repertorio chilote, del que sabe cada detalle y explica así:

“La danzas típicas de Chiloé son el cielito, la nave, el rin, entre otras. Sucede que hay danzas que son propias de la isla y otras que no lo son. Por ejemplo el vals no es de la isla, también se canta en otras regiones, pero si cantamos “El lobo chilote” todo el mundo la reconoce como de allá. La trastrasera es una danza propia de la isla, no se baila en otro lugar que no sea Chiloé. La Malaheña, una danza antigua, un lamento que es una pieza única y no se ha encontrado otra pieza como esa.

- ¿Y la pericona?

- La pericona también es de allá, pero tiene una estructura musical española pero además, si la estudias puedes ver que la acentuación es totalmente indígena. Es una danza en la que hay una mezcla.

- ¿Esa misma forma de mezclar mundos opera en tus temas, por ejemplo cuando citas una pieza de Bach y subyace un ritmo chilote de base?

- Eso es folclor, porque tomas algo y lo proyectas hacia las nuevas generaciones. El hecho de mezclar o usar nuevos elementos musicales es para que se motiven nuevos músicos, para tocar la sensibilidad y estimular a que ellos vayan creando.

-¿Qué es música chilena?

- Todo lo que se crea aquí puede ser música chilena; el rock, el blues, el jazz, pero que tenga una raíz acá.

- ¿Esa raíz con qué tiene que ver?

- Con el contenido, con el ritmo, con lo social, con la poesía, con las estructuras melódicas, con la forma de tocar la guitarra, con la manera de ejecutar los instrumentos. La música chilena es lo que podemos crear a partir de nuestra identidad y para eso hay que tener identidad.

- ¿Qué te parece la actual generación de músicos?

- Hay bandas muy buenas ahora pero noto que no tienen una base histórica del canto popular. Los músicos actuales no estudian, no investigan. Por ejemplo, en el hip hop, que es un movimiento de la calle, que viene de la denuncia, podrían crear un hip hop chileno y para eso tendrían que estudiar con la gente del ambiente, con los cuequeros, con la gente de los bares, con lo payadores, porque los hiphoperos son payadores contemporáneos, incluso, podrían hacer hip hop en décimas. Podemos crear movimientos y chilenizar las expresiones, darles nuestra impronta.

- ¿Qué significa la chilenización que mencionas?

- Dirigir los temas hacia nuestra cultura, por ejemplo, que no ocurra que nuestra cultura se adapte al axé o que en vez de hacer batucadas hagamos batucuecas. Con el 3/4 y el 6/8, que corresponden a nuestros ritmos pueden ene cosas. Acá mucha gente mira al folclor como algo que estático, viejo, añejo, tradicional, pero yo pienso que el folclor puede ser contemporáneo y mirar hacia delante.

-¿Dónde queda el folclor cuando la ciudades son cada vez mayores?

- El difícil que el folclor muera, siempre está presente en la forma de ver de las personas, por ejemplo, en un bar de Matucana, en Santiago, te encuentras con un compadre tocando una tonadita mientras almuerza la gente. Ahí está. El folclor se esconde en las cuatro paredes, porque evita ser bombardeado, pero siempre está presente.

-¿Ha cambiado el folclor con el desarrollo de la tecnología?

-Sí. El folclor, técnicamente, ha ido cambiado. Ahora, por ejemplo, el folclor suena más fuerte, tiene más presencia musical, se han desarrollado más las creaciones musicales, los arreglos son más innovadores. Te hablo, haciendo referencia a lo que ha pasado desde el año 90 más o menos, en esa etapa empecé a incluir instrumentos electrónicos.

-¿Eso te fue cuestionado?

- Fui tremendamente criticado, me sacaron el pellejo.

-¿Por qué lo hiciste?

- Porque el folclor tiene que renovarse, porque es como la vida, y la vida se vive. Si encuentro a alguien muerto no puedo aprender nada de él. Aunque es cierto que puedo tomar mi guitarra, afinarla por transporte y me canto una tonada del año ñauca y a la gente le va a gustar mucho pero también puedo hacer una canción contemporánea. Para mí el folclor tiene que ir hacia delante.

Responsables

A Héctor Pavez le importan las temáticas sociales. Rente a un hecho cotidiano, le brotan las reflexiones, como aquella que cueca que nació al día siguiente que murió Gato Alquinta.

Al Gato Alquinta

Lloraré otra guitarra se apaga
Lloraré en esta tierra chilena
Lloraré en Coquimbo al Gato Alquinta
Lloraré se lo llevó una sirena.

Los Jaivas se desarman
Lloraré en este suelo
para seguir cantando
Lloraré allá en el cielo
allá en el cielo si
Lloraré cueca dolida
tengo el alma en un hilo
Lloraré por tu partida.

Se juntan los artistas
despidiendo al Gato Alquinta.

(Héctor Pavez )

-¿Por que trabajas la temática social?

-Porque los poetas son responsables de los momentos de su país, son verdaderos periodistas de lo que es el canto popular.

-¿Son cronistas de la música?

- Exactamente. El poeta cumple una vital posición en la vida social.

-Hoy existe una oferta amplia de producciones musicales ¿hay un movimiento que aglutine a la canción?

- Ahora no existe un movimiento social-cultural-musical, como se dio con el neo-folclor o el canto nuevo. Pero hay gente que está trabajando en eso, que está tratando de crear un movimiento. Y no existe porque hay mucha competencia. La televisión es tan fuerte que tienes que estar luchando tanto que terminas peleando por tu necesidad y te olvidas del compañero. Además, creo que en la actualidad no existen líderes culturales creíbles y los que hay no están apegados a la realidad de los artitas. No hay un René Largo Farías, que era una persona que estaba ahí. No hay una Violeta Parra que organizaba cuestiones. Falta ese liderazgo que tenía la Gabriela Pizarro.

-¿Y los productores qué hacen?

- Bueno, todos queremos ser grandes artistas, porque la sociedad se nos muestra así, por ejemplo, una “cabra” como la Soledad de 20 años aparece cantando a “todo cachete”, y se ve estupenda, fantástica, pero no nos dicen que ella empezó a cantar a los 9 años, y que estuvo en todos los bares habidos y por haber en Buenos Aires.

Tenemos tan arraigada la idea de lo mercantil-frívolo, que hoy todo tiene que pasar por la plata y es tan poco reconocimiento a lo artístico. En la actualidad la gente es súper insensible al arte. Cada vez quieren ver cosas más espectaculares, y frente a lo que es sencillo, lo autóctono hay una insensibilidad terrible.

- ¿Quiénes son los llamados a invitar a participar de la música a la gente?

- Indudablemente que los artistas nacionales están dormidos y son poco luchadores. Acá tienes dos posibilidades: O cambias el mundo o te quedas sentado en tu sillón y haces canciones para las Barbies, ahí ves tú tu idealismo. Creo que los artistas podemos hacer mucho.

Santiago / Milena Bahamonde